miércoles 21 de enero de 2009

The Breeders -Last Splash (1993)


En pleno auge del lamentablemente desvirtuado movimiento grunge allá por principios de los 90, hubo una serie de grupos de segunda fila que si bien no golpearon tan fuerte como Alice In Chains, Soundgarden, Nirvana o Pearl Jam, consiguieron un más que notorio reconocimiento dentro de los círculos simpatizantes de dicho género.

Es el caso de los Breeders, conjunto de rock alternativo formado a principio de los 80 por las hermanas Kim (proveniente de los Pixies) y Kelley Deal. En esta prematura época el grupo era concebido como una serie de encuentros ocasionales que no acabarían de llegar a buen puerto hasta que Kim decició dar más vida a este proyecto en 1990 como válvula de escape creativa a la posible presión que puede suponer ser la bajista de los Pixies. Los Breeders ponen en práctica un rock con buenas dosis de grunge, garage y sutiles guiños al punk.

Las comparaciones son odiosas, pero para un seguidor de Pixies sería inevitable no comparar a éstos con los Breeders. En el caso del disco debut Pod el acercamiento a la banda madre era ciertamente notable, pasó desapercibido pero para muchos seguidores es el mejor trabajo del grupo. El siguiente disco, Last Splash, hizo cerrar más de una boca a quienes cuestionaban la integridad de este sucedáneo de Pixies llamado The Breeders.

El disco fue grabado en San Francisco mientras el grupo vivía en casas flotantes, y fue el responsable de llevarles a la fama con el pegadizo, sencillo y genial single Cannonball, con aquella curiosa línea de bajo que lo convierte en un tema tremendamente reconocible y que fue la causa de popularidad para el grupo.

El compendio de canciones de Last Splash mantiene un gran nivel; Los tremendos medios tiempos como I Just Wanna Get Along, Dou You Love Me Now (canción de desamores con gran melodía vocal) o la dulce Drivin´On demuestran el gran talento de la desapercibida bajista de Pixies, que como mucho realizaba coros con esta gente. También hay un hueco en este disco para las canciones instrumentales; la ruidosamente bailable Flipside, que bien podría aparecer en una película de Tarantino y la rabiosa S.O.S. El memorable bajo de Josephine Wiggs en el pixiano tema Hag nos demuestra cómo cinco notas son suficientes para matarnos de placer.

Invisible man es de mis preferidas, con acompañamiento de tremendos violines que si tienes un poco de imaginación y los traes al presente, podrías encajarlos en algún tema de Arcade Fire. La sonicyouthera New Year no se queda atrás, y otra de mis debilidades del disco es la grunge/hawaiana No Aloha. En fin... disco rico, rico.

Tras la grabación de Last Splash el grupo giró con Nirvana, lo que obviamente ayudó a las hermanas Deal y los suyos a vender dos millones de discos, tanta gira y estrés hizo que Kelley, la hermana de Kim, se enganchara a las drogas, teniendo incluso problemas con la justicia. Para colmo Josephine quiso alejarse de la actividad musical y se fue a vivir una nueva vida a Nueva York. Más tarde Kim formaría The Amps, pero eso ya es otra historia.

Unos cuantos años han pasado hasta que los Breeders se volvieron a reunir en 2oo2 con Title TK, y este año pasado regresaron con el flojito Mountain Battles. Lo que es obvio es que Last Splash no lo han superado y no creo que lo hagan ya. Last Splash, aparte de transportarme directamente a mis 14 años haciendo que me enternezca considerablemente, es uno de los mejores trabajos de rock alternativo de los 90, así que bien a gusto me he quedado compartiéndolo con vosotros en mi querido ropero ;)

1 comentarios:

Indio Máximo dijo...

Increible efecto proust con este disco y con pod.
Comentas por encima "The Amps" que con sólo un lp hicieron que mi juventud tuviera todavía más sentido. Inquieta Kim Deal.